Archive for Diciembre, 2009

RECUÉRDELOS CON NOSOTROS RINDIÉNDOLE SU MERECIDO HOMENAJE

Domingo, Diciembre 27th, 2009

28 DE DICIEMBRE DE 1972

 

 

Contraalmirante EMILIO BERISSO

 

El 28 de diciembre de 1972, como acostumbraba hacerlo diariamente, el Contraalmirante Berisso había concurrido al supermercado, ubicado en avenida Meeks, en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires.

 

Promediando la mañana, alrededor de las 10 horas, el oficial superior salió del supermercado y se dirigió a su automóvil estacionado a unos 30 metrosdel local y sobre la misma avenida.

 

Frente a su vehículo y en sentido contrario al mismo, estaba estacionado un Ford Falcón, de color claro, ocupado por cuatro terroristas jóvenes.

 

Fue en ese momento que descendió del coche un joven con traje celeste claro, empuñando un revólver. Resueltamente se dirigió hacia el Contraalmirante Berisso y apuntándole con el arma le efectuó tres disparos, casi a quemarropa, haciendo que el jefe naval cayera de bruces sobre la vereda.

 

El terrorista le disparó una cuarta vez mientras caía y luego, ya a muy corta distancia hizo fuego otras dos veces.

 

De inmediato se volvió y, a la carrera, ascendió al vehículo que se ponía en movimiento para emprender la huida.

 

Se alejaron a gran velocidad seguidos por un Fiat 600, color claro, en el que viajaban otros terroristas.

 

Poco después, el oficial fue conducido a un hospital cercano donde, pasada las 13 horas, se produjo su deceso.

 

De inmediato, la organización terrorista ERP se atribuyó el asesinato poniendo en conocimiento a la prensa escrita.

 

Bibliografía

  • In Memoriam – Biblioteca del Oficial

Cuba y Honduras: Diferencias y coincidencias

Lunes, Diciembre 14th, 2009

     
Por Agustín Laje Arrigoni / para diario La Nueva Provincia
http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/14/12/2009/9ce043.html

     Con cincuenta años de diferencia temporal, y dejando de lado factores coyunturales, las revoluciones de Cuba (1959) y Honduras (2009) guardan algunas coincidencias y numerosas diferencias.

     En la actual isla castrista, el entonces candidato a presidente constitucional, Fulgencio Batista, a tan sólo tres meses de las elecciones, temeroso porque las encuestas no le aseguraban la victoria, no vaciló en dar un golpe de Estado. Fidel Castro y su guerrilla, con el expreso e indispensable apoyo de los Estados Unidos, terminaría derrocando a Batista, el 1 de enero de 1959.

     En Honduras, el presidente constitucional José Manuel Zelaya, también a pocos meses de los comicios, con el patrocinio del bloque socialista que lidera el dictador de Venezuela, Hugo Chávez, pretendió ejecutar un golpe de Estado vulnerando la Constitución Nacional de ese país, a los efectos de perpetuarse en el poder. La Corte Suprema de Justicia, en cumplimiento de la letra constitucional y con el apoyo no de los Estados Unidos sino del Congreso (es decir, de los representantes del pueblo), evitó el golpe de Zelaya. Es así que las FF. AA., a órdenes de un fiscal, detuvieron al ex presidente, cuya función caducó ipso facto , al haber vulnerado la Constitución Nacional y, de acuerdo con las previsiones institucionales, Roberto Micheletti asumió como presidente provisional.

     En Cuba, luego de la revolución castrista, fueron fusiladas y torturadas millares de personas, se crearon cuantiosos campos de concentración, se persiguió ferozmente a religiosos, homosexuales, periodistas y políticos opositores. En Honduras, no se aplicó plan sistemático alguno de exterminio de personas y los muertos que se han registrado provienen de ambas partes, siendo uno de ellos el mismísimo sobrino de Micheletti.

     En Cuba, quien ejercería temporalmente la presidencia, el tirano Fidel Castro, luego de cincuenta años, se mantiene en el poder (alternando con su hermano Raúl el emprendimiento familiar totalitario), persiguiendo a todo aquel que osa reclamar por la democracia y la libertad. En Honduras, las elecciones presidenciales se llevaron a cabo el 29 de noviembre de este año, tal como estaban previstas antes de la legal intervención de las instituciones de la República.

     A pesar de todo, mientras Cuba es venerada por los grandes medios de comunicación y sus sanciones internacionales son levantadas, Honduras es suspendida por la OEA y se gestan campañas mediáticas de desinformación, cuyas únicas finalidades son desprestigiar tanto al gobierno provisional saliente como a las nuevas autoridades surgidas de los recientes comicios.

     Así, pues, países como Brasil, Estados Unidos, Bolivia, Venezuela y Paraguay, y organismos internacionales como la citada OEA han desconocido la voluntad de los hondureños en las elecciones, pero han respaldado la esclavitud que somete al pueblo cubano, el cual no elige libremente a sus autoridades desde hace más de medio siglo.

     Las argucias esgrimidas por los mandatarios de los países nombrados no resisten el menor análisis, puesto que se niegan a reconocer “elecciones convocadas por un gobierno no democrático”. Semejante disparate indicaría, en consecuencia, la ilegitimidad de la mayoría de las democracias de América Latina, dado que gran parte de ellas fueron el resultado de aperturas democráticas propiciadas por gobiernos defacto. En efecto, deberíamos tachar de ilegítima la gestión, por ejemplo, de Raúl Alfonsín en la Argentina (1983) o de Patricio Aylwin en Chile (1989).

     Pero más grave aun es que estos mismos insólitos argumentos supondrían la imposibilidad de una apertura democrática en Cuba, pues las eventuales (e improbables) elecciones, indefectiblemente serían organizadas por un gobierno dictatorial.

     Coincidencias circunstanciales y diferencias sustanciales. Cuba y Honduras dejan entrever la senda por la que camina nuestro continente. Un peligroso camino donde la democracia está siendo pisoteada por el socialismo del siglo XXI y sus aliados, revestidos y camuflados, paradójicamente, de demócratas.

     Agustín Laje Arrigoni (agustin_laje@yahoo.com.ar)

RECUÉRDELOS CON NOSOTROS RINDIÉNDOLE SU MERECIDO HOMENAJE

Sábado, Diciembre 12th, 2009

14 DE DICIEMBRE DE 1974

 

 

Sr  ANTONIO DO SANTO LARANGUEIRA

 

 

En Mar del Plata, fue asesinado este empresario pesquero portugués, de 44 años de edad, casado y con dos hijos.

 

El asesinato ocurrió cuando el empresario se retiraba de su domicilio conduciendo un vehículo que fue atacado a tiros desde otro automóvil en marcha.

 

El empresario ya había sido objeto de reiterados atentados con armas de fuego contra su vivienda particular.

 

El ERP en su órgano de propaganda Estrella Roja Nº 48 de fecha 19 de febrero de 1975 se adjudico el asesinato.

 

Por este asesinato fueron detenidos Florencio E. Robles, argentino de 27 años y su amiga Josefa del Carmen Romano Teiva, española de 21 años. Los autores materiales serían Carlos Esposito, Rubén Romero y otros dos terroristas con alias “Batata” y “Alberto”. (La Prensa, 9 de febrero de 1975).

 

Otros titulares de la prensa escrita el día del asesinato, señalaban:

 

 

  • Subversivos ametrallan un patrullero en Campana. Un policía herido.
  • Villa Constitución: subversivos toman escuela para realizar propaganda

 

Bibliografía

  • In Memoriam – Biblioteca del Oficial

Verdad, justicia y reconciliación - Editorial del diario La Nación

Lunes, Diciembre 7th, 2009

 

 

El asesinato del capitán Viola y su hija a manos de la guerrilla debe ser considerado un crimen de lesa humanidad.

El recurso de apelación interpuesto contra la resolución que denegó reabrir la causa para investigar si los asesinatos del capitán Humberto Viola y su pequeña hija, ejecutados por el ERP el 1º de diciembre de 1974, expone con claridad las razones por las que ese crimen debe ser considerado de lesa humanidad.

El abogado de la causa denunció que el proceso judicial ha tenido hasta ahora la verdad bajo presión, a través de una apariencia de justicia que lesionó los derechos reconocidos por el artículo 8º de la Convención Americana de Derechos Humanos y el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, e impidió a la querellante impulsar la investigación.

Ya el fiscal general Claudio Palacín sostuvo en la causa “Larrabure” que no es legal desechar una denuncia sin producir ninguna medida de investigación, teniendo en cuenta incluso el comunicado del 22 de abril de 2009 del procurador general de la Nación, Esteban Righi, que ordenaba investigar y sólo después discutir si determinado delito constituye o no crimen de lesa humanidad.

Para que exista un crimen de estas características debe mediar un ataque generalizado sistemático contra la población civil, sin ser necesario que el atacante tenga control del territorio.

El ejemplo es el criterio fijado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al analizar el ataque al Regimiento de La Tablada, donde concluyó que los actos violentos ocurridos el 23 de enero de 1989, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, no podían ser correctamente caracterizados como una situación de disturbios internos. Los terroristas participaron en un ataque armado contra un cuartel, que fue cuidadosamente planificado, coordinado y ejecutado, por lo cual, a pesar de su corta duración, activó la aplicación del artículo 3º de los Convenios de Ginebra de 1949, que prohíbe atacar o atentar contra los civiles inocentes en cualquier tipo de conflicto armado.

Hiere la conciencia moral que se excluya de esta protección a las dos hijas menores del capitán Viola, una asesinada y la otra herida en el hecho, que tenían en ese entonces tres y cinco años de edad.

La propia Cámara Federal que juzgó a los comandantes de las Fuerzas Armadas en 1983 concluyó que a partir de 1973 el país vivió una guerra revolucionaria provocada por un terrorismo que se incrementó en forma gravísima a través de una estructura militar con capacidad ofensiva para tomar dependencias policiales y asaltar unidades militares. Además, los recursos económicos con que contaban provenían de robos, secuestros extorsivos y una variada gama de delitos económicos.

Es hora de poner un elemento de sinceridad en un tema oscurecido por mucha falsedad e hipocresía. Para labrar un camino de reconciliación es necesario restituir la verdad en su integridad y dejar de lado las deformaciones ideológicas que enturbian el análisis y el juzgamiento de los hechos. A partir de la verdad, cada cual podrá asumir su posición, hacer su autocrítica y, tal vez, entender los motivos del otro, aunque no los justifique.

No se debe aceptar que la historia sea sustituida por la memoria. No se puede permitir que los jueces apliquen principios diferentes según criterios ideológicos o políticos, y, menos aún, que no se apliquen los principios básicos y seculares de la justicia. El Poder Judicial puede actuar como instrumento de venganza o bien como camino de reconciliación y verdad si juzga a todos los que olvidaron en la década del 70 el sagrado valor de la vida.

Tal es el dilema moral que enfrentan los jueces en las horas que vive la República.