Crónicas de la memoria
Comparto con ustedes una hermosa narración de un pilar de la juventud del MVH (Movimiento por la Verdadera Historia). Gonzalo tiene 19 años de edad; como yo, él no vivió la tragedia de los `70, pero pone todo de sí para la lucha contra la memoria que recuerda a algunos, la verdad contada a medias y la justicia tuerta que beneficia a los terroristas de antaño.
Por Gonzalo Laconte Pato
Ayer escuche una historia. Un relato que en voz baja me hablaba con miedo. Sobre letras temblorosas, narraba sucesos fatales. Con aquella sabiduría que copó mi atención, me habló primero de ellos, o mejor dicho de ella, su primera víctima. Guillermina Cabrera Rojo era su nombre y sólo 3 años la vieron crecer. “Apenas fue el inicio”, me exclamó al oído. El viento invernal giró a mí alrededor; sentí ganas de irme, pero él continuó. La verdad es dura, me dijo, y sus letras empezaron a sangrar; quise correr casi al mismo tiempo que descubrí que no se puede escapar de la verdad. Cedí, y línea por línea lo vi todo. Muerte, tortura y resignación. Vi a hombres morir bajo banderas rojas que pregonaban igualdad con terror y tiranía, y a niños y mujeres sucumbir tras el fuego que invadía su último sueño nocturno. Quise llorar, pero no me alcanzaron las lágrimas, quise gritar, pero el silencio me mantenía seguro.
Es el momento-pensé- la memoria sangra y esta herida, pero sigue en pie, la verdad la mantiene viva. ¿Los héroes de ayer serán recordados mañana? Sólo de nosotros depende. Vivamos el hoy pensando en el ayer para crear un mañana en donde la vida de aquellos que lucharon por nuestra tierra nos de la fuerza para crecer. Me despedí con respeto de la memoria, ella sonrió y me siguió en voz baja.